Un político español ha lanzado una fuerte acusación contra Marruecos al afirmar que el país envía deliberadamente a 80.000 personas hacia la frontera con España para derrocar al gobierno. Según sus palabras, esta acción cuenta con la colaboración de Washington, Tel Aviv y sectores de la derecha española, incluida la policía y la judicatura.
El orador ha calificado directamente al rey Mohamed VI como asesino y ha tachado de traidores a la patria a policías, jueces y miembros del gobierno, a quienes acusa de conocer la supuesta operación. Ha descrito al Ejecutivo como pusilánime por no responder con firmeza a la situación.
Las declaraciones se enmarcan en un contexto de tensión migratoria y política entre España y Marruecos, con referencias explícitas a actores internacionales y nacionales.