Francisco recuerda que la Iglesia no puede callar ante el drama de los migrantes
El Pontífice ha recordado que la Iglesia no puede permanecer en silencio ante quienes son abandonados a las aguas durante su travesía migratoria. Ha enfatizado que cada vida humana constituye una bendición de Dios que nadie tiene derecho a comprar, vender, utilizar o descartar. El mensaje también pone de relieve el drama de las personas que se ven forzadas a abandonar su país por la falta de opciones, causada por la pobreza, los conflictos armados o la explotación. En cada una de estas historias se escucha el sufrimiento de quienes no tuvieron otra alternativa.