Un análisis de costes energéticos revela que un coche eléctrico cargado en casa resulta mucho más económico que uno de gasolina.
Para recorrer 800 kilómetros, el eléctrico consume unos 20 kW cada 100 km. A un precio medio de 0,15 euros por kW en domicilio, el gasto total asciende a 24 euros.
En cargadores públicos el coste se dispara hasta 60-80 euros. Por su parte, un vehículo de gasolina que consume 6 litros cada 100 km requiere 86,40 euros para la misma distancia a 1,8 euros el litro.
La conclusión es clara: con los precios actuales, cargar un eléctrico en casa genera un ahorro del 60 al 70% en el día a día.