El dolor de los abusos no representa a la inmensa comunidad eclesial
El orador subraya que el dolor provocado por los casos de abuso contrasta con la realidad de la comunidad eclesial. Estos incidentes no representan a la inmensa mayoría de la Iglesia. Se reconoce la importancia de la claridad y la firmeza para avanzar en el proceso de sanación y reparación del daño causado. Este esfuerzo beneficia directamente a las víctimas, a los fieles, a la propia Iglesia y a la sociedad en su conjunto.