España condena el bombardeo de la catedral cristiana de Kiev como crimen de guerra
Un portavoz oficial ha condenado con toda firmeza el reciente bombardeo de una catedral cristiana en Kiev. El ataque ha sido calificado como crimen de guerra por vulnerar el derecho internacional humanitario y por atentar contra un símbolo de las creencias de millones de personas. La declaración subraya que los lugares de culto deben ser protegidos y que este tipo de acciones afectan tanto a ucranianos como a creyentes en España y en todo el mundo. Se insiste en la doble condena por tratarse de un símbolo religioso de gran relevancia.