Una diputada ha protagonizado un incidente en el Congreso al ser requerida por la presidenta tras mostrar un spray de autodefensa. La parlamentaria ha aclarado que el objeto contiene solo 30 mililitros y estaba vacío, por lo que no constituye un arma según el reglamento.
La diputada ha criticado la falta de conocimiento de la presidenta sobre la normativa y ha vinculado el uso de estos sprays al incremento de la inseguridad, citando un aumento superior al 260% en las agresiones sexuales. Ha anunciado su intención de llevar el spray a comisaría y recurrir la sanción recibida.
El episodio recuerda a otros momentos en los que se han exhibido objetos en la Cámara, como los casquetes de bala mencionados por el diputado Rufián, sin que se produjeran sanciones similares.