Un activista ha relatado en detalle los momentos de una interceptación naval en la que asegura que fuerzas israelíes emplearon una violencia desproporcionada. Según su testimonio, los interceptados fueron sometidos a amenazas de ser arrojados al mar durante la noche y a comentarios agresivos que incluían la frase 'bienvenido a Israel'.
El relato describe cómo, tras el abordaje, los detenidos fueron obligados a permanecer arrodillados con la cabeza baja durante cuatro o cinco horas bajo el sol, esposados y en posiciones humillantes mientras recibían golpes. El testigo menciona que, a pesar de no ofrecer resistencia, la actuación de las fuerzas fue especialmente agresiva y que se rieron de la situación.