Profesionales sanitarios han denunciado irregularidades graves en la gestión de las listas de espera de los hospitales públicos. Según su testimonio, las solicitudes derivadas desde atención primaria permanecen meses sin tramitar y 366.000 personas quedan fuera de los registros oficiales mientras esperan ser citadas.
La denuncia incluye la alteración de prioridades quirúrgicas por parte de la jerarquía médica, lo que afecta especialmente a pacientes oncológicos y pone en riesgo su vida. Además, se señala que quienes denuncian estas prácticas sufren represalias.
Los intervinientes vinculan estos problemas con procesos de privatización y exigen mayor transparencia para garantizar el derecho a la salud.