Ada Colau, candidata del Frente Amplio, ha propuesto un nuevo impuesto dirigido a los más ricos con el objetivo de recaudar hasta 10.000 millones de euros. Según su planteamiento, esa recaudación permitiría redistribuir una riqueza que considera fruto del encarecimiento abusivo de alquileres e hipotecas.
El debate recuerda que las subidas del salario mínimo que defendía Podemos fueron criticadas por la patronal, la derecha y el PSOE, que auguraban la marcha de empresas y el hundimiento de la economía. Una vez aplicadas, esas predicciones no se cumplieron y los trabajadores vieron incrementados sus ingresos.
Se señala también la dificultad de aplicar mayores cargas fiscales en España por la resistencia existente y por la facilidad con la que algunos grandes patrimonios pueden trasladarse a jurisdicciones como Panamá.