Las familias llenan el cementerio el 1 de noviembre para honrar a sus muertos
Un trabajador del cementerio relata cómo las familias acuden masivamente el 1 de noviembre para limpiar nichos y panteones y participar en la Eucaristía. Observa que las visitas habituales provienen sobre todo de personas mayores mientras que los jóvenes acuden menos y expresan su fe de manera diferente. El empleado destaca que la muerte es un paso natural que todos daremos y recomienda no temerla sino prepararse para el modo en que llegará. Asegura que el cementerio es un lugar donde se vive bien y que no hay nada extraño en él.